SPIN OFF DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA JUGADA FINANCIERA

El artículo que se muestra a continuación es motivado por el leído ayer en este medio, artículo enfocado principalmente en la situación económica y personal que viven los deportistas después de su retirada deportiva, concretamente los jugadores de la Premier.

El final de este artículo acababa con la siguiente pregunta y por tanto reflexión:

“Los futbolistas, pero sobretodo los clubes, deberían pensar en la formación de los jugadores, tanto cuando son niños, como en su edad adulta, para evitar que se conviertan en juguetes rotos, ¿no os parece?”

A continuación os muestro una tabla sobre la formación deportiva y académica elaborada por WYLLEMAN y LAVALLE (2003)

Sin título

En dicha tabla se observa dos figuras que durante la etapa de iniciación, desarrollo, y mejor momento deportivo acompañan siempre al deportista, al principio de su carrera la familia y posteriormente el entrenador, junto con la responsabilidad que tiene el propio deportista deberían aprovechar estos 15/20 años de carrera deportiva para formar al deportista y que este tenga inmediatamente después de colgar las botas una formación y experiencia para una ocupación profesional.

Pero aunque esto sería lo ideal, la realidad muestra que los diferentes gestores e incluso el propio deportista viven a corto plazo, dedicando su tiempo a la competición, a los medios de comunicación, redes sociales o búsqueda de patrocinios, más que a su formación, el motivo es sencillo, el deporte vive anclado en el cortoplacismo y no se ve más allá, a x años vista, a preguntarse qué será de mi después…

El deportista y sus gestores, deben saber que dentro de los seis valores que componen la imagen de marca de un deportista (económico, personal, social, mediático, académico y profesional) es importante cuidar y dedicar tiempo a cada uno de ellos, aunque el académico sea un valor que su resultado se podrá ver a rasgos durante su carrera deportiva pero sobre todo después.

Si se piensa bien, se tienen 15/20 años para pasar de una formación básica a una más específica, donde el deportista durante su carrera deportiva y sabiendo a que quiere dedicarse en el futuro, puede ir preparándose y adquiriendo experiencia, es decir entrenándose para la que seguro será el partido o carrera más difícil de su vida, su “jubilación deportiva”, y en eso los gestores, familia y amigos debemos apoyarle, en que formarse no es una pérdida de tiempo sino una inversión de futuro.

Si no queremos que el deportista sea un muñeco roto, debemos darle herramientas para que pueda competir después de su retirada, es más el valor que tiene el deportista en ese momento de su vida, también puede ser utilizado para obtener un rendimiento económico, un interés mediático e incluso un patrocinio personal…

Artículo de Javier Trullols en el que me he basado: El 60% de los exjugadores de la Premier en bancarrota 5 años después de retirarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s